lo prometo

recuerdo haberte amarrado a mi alma,
así como cuando uno se aferra de lo que no quiere nunca su olvido.
Pero sin importar lo prometido, te fuiste..
entonces comencé a escribirte a menudo, sin la idea de entregarte los escritos, claro,
solo lo hacia por crear una manera de desahogo,
para ser feliz en cierto modo, al imaginarte allí, enfrente mio, siendo tan tú, tan efímero y maravilloso.
sin embargo me entere de que lo leíste todo, sin sentimiento alguno,
tan despreciable como no te conocía.
Me sentí inútil!
volví a caer en este juego maluco, con un poco de desgarre en el pecho,
con las piernas tambaleantes, los brazos frágiles y esa mirada que define en una persona total tristeza,
mis labios no fingían que había cierta ausencia, y estos huesos que cargaban con mi peso
buscaban remendar su propia y natural torpeza.
Nada pudo ser peor en ese instante, mas que la simple soledad y el vacío que viene consigo,
solo se notaba la necesidad de estar cerca de ti,
pero era incapaz hasta de pararme, dolía todo por dentro y por fuera,
tenia ese nudo terrible en la garganta que anunciaba lagrimas.

lo prometo, voy a dejar de escribirte




Comentarios