Desojando..


Margaritas otra vez!

esclavas a mi puerta cada primavera,
estancadas por todos lados,
recordándome olores
que por mil y un motivos había expulsado de mi memoria.
Tantas margaritas
que con urgencia me recuerdan
a todos los silencios
que creamos por las mañanas cuando no había nada:
ni tristeza, ni alegría..

Las voy a desojar,
pero esta vez no voy a intentar
descubrir con ellas
si alguien me quiere o no.


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