Todos sentados esperándome,
tan callados, apenados y decepcionados,
advirtiendo un acontecimiento.
¡Cualquier accidente, un infarto, alguna pelea, un crimen!
Lo imagine todo.. menos mi muerte.
Me falto imaginación para saber que esto iba a pasar y delicadeza para evitarlo. Entonces sentía la bala impactando en todo mi corazón mientras mi sangre helaba y yo caía al piso con la maleta entre mis piernas, no podía distinguir el rostro de nadie, estaba empapada de melancolía y lagrimas, todos me veían cayendo y no sabía si reían o lloraban por mi.
Que infinita tristeza que me daba.. Sufriendo por una injusticia y 230 malentendidos de mas. Sonaban como orquesta mis órganos que estallaban haciendo fiesta, o funeral, da igual, se me desgarraba todo, desfallecía con muchos kilos de adrenalina encima y todo fue en tan solo 7 minutos.
Conmigo murieron mil verdades, algunas mentiras, los secretos de mis amigos y los sueños innumerables que tenía. Aunque no estuvo tan mal pues cerré los ojos y me fui directo para un azul eterno en donde no existen condenas, ni flores que marchitan, solo sonrisas efímeras que evaporan todo triste pensamiento y toda falsa caricia..
tan callados, apenados y decepcionados,
advirtiendo un acontecimiento.
¡Cualquier accidente, un infarto, alguna pelea, un crimen!
Lo imagine todo.. menos mi muerte.
Me falto imaginación para saber que esto iba a pasar y delicadeza para evitarlo. Entonces sentía la bala impactando en todo mi corazón mientras mi sangre helaba y yo caía al piso con la maleta entre mis piernas, no podía distinguir el rostro de nadie, estaba empapada de melancolía y lagrimas, todos me veían cayendo y no sabía si reían o lloraban por mi.
Que infinita tristeza que me daba.. Sufriendo por una injusticia y 230 malentendidos de mas. Sonaban como orquesta mis órganos que estallaban haciendo fiesta, o funeral, da igual, se me desgarraba todo, desfallecía con muchos kilos de adrenalina encima y todo fue en tan solo 7 minutos.
Conmigo murieron mil verdades, algunas mentiras, los secretos de mis amigos y los sueños innumerables que tenía. Aunque no estuvo tan mal pues cerré los ojos y me fui directo para un azul eterno en donde no existen condenas, ni flores que marchitan, solo sonrisas efímeras que evaporan todo triste pensamiento y toda falsa caricia..

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