En mi reflejo:
nada,
una mujer con la cabeza entre las manos,
naufragando en el mar de su tristeza,
con el cuerpo lleno de agonía
y el corazón de apatías.
En mi piel:
tatuados nombres de amores
que me han enseñado lo que es el desengaño.
En mis ojos:
la bruma después de tanta lluvia,
y el veneno duradero de la traición.
Esta mañana me he desayunado
todos tus recuerdos..

Comentarios
Publicar un comentario