Soy tu culpa,
por no quererme,
por no odiarme.
Soy tu culpa,
por amarme,
por sentirme cada vez como tu única.
Soy tu culpa,
por nunca besarme,
por dejarme ir.
Soy tu culpa,
porque no hay más a quien echársela,
porque te quiero.
Soy tu culpa,
por ser tan tú conmigo,
y no dejarme ser otra.
Soy tu culpa,
ya ves,
soy yo otra vez,
suspirando tu ausencia.

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