Tumbos

¿Cómo amar sin morir?


Dejé fluir mi pasión delirante
y se me olvidó como existir en la soledad, 
porque sin notarlo me dejé invadir, 
me olvidé de mí.

No sabía que se pueden evaporar los lazos,
no entendía aún 
que a veces puede más el abandono que las ganas,
que la confusión es como un mar negro
que derrota con su corriente 
cualquier idea endeble.

Por no comprender
me quebré en pedazos ante tu ausencia, 
al ver que sólo estaba yo de pie
a pesar de la melancolía,
mientras tú
te marchabas con mis palabras
y no me dejabas nada,
sólo lluvia en los ojos.

Apunto de estallar en sollozos y lamentos,
con ganas de desaparecer triste y rotundamente,
hasta no reconocerme 
seguí esperando un poco más,
quizás a desvanecerme con un golpe más fuerte,
algo más profundo. 

Aquella tarde se fue por la borda mi esperanza,
y de inmediato entró la marea sin control,
 ni rumbo.

Cuatro días que me consumieron 
como parásitos en todo el cuerpo,
días en los que no tuve un momento de claridad
y sólo quería hundirme, ahogarme,
días de tentación en medio de la agonía.

Es como ahogarse en sus propias lágrimas, 
herirse con sus propias palabras,
morirse por su propia estupidez,
por sus malditas ganas de amar..
..Y envenenarse el alma minuto a minuto.



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