Sueños embarcados

Accediste al océano enigmático de mis narcosis
besándome los miedos,
calmando mi frenesí,
paralizando mi existencia,
que sin ti pendía de un hilo.

Convertí los meses en milenios,
pero ahora que vuelves
el tiempo es sólo otro pelo en mi cabeza.

No te vayas,
no me embarques
si no serás el marinero,
no te alejes,
si lo que sientes por mi
es casi astral.
- Supliqué

Desperté casi a la madrugada
buscándote en mi almohada,
otra vez mis detestables sueños.

Me arrancaré esta piel donde tu nombre es la melanina



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