Parásito mental



Ya vencida en la cama 
sigo siendo perseguida por el eco de su ausencia,
que viene a mí en sombras, 
en espectros, o peor, en sueños.

Son parásitos mentales o simples demonios 
los que me acongojan y ensordecen mi calma, 
son espantos 
que me acorralan en la penumbra, 
son recuerdos
de su voz en las noches,
de sus palabras firmes
como promesas indelebles, 
de su piel danzante sobre la mía, 
de su engaño quebrándome las costillas 
y su excusa martillánte en mis pupilas, 
en mi resignación a vivir... 


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