Te invoqué ese día,
sabrá la vida
como cuántos otros.
Te quise y te odié,
aún cuando creí
que no podríamos hacerlo,
y te besé cada noche,
entre sueños,
mientras escribía canciones,
caminando hacia esos lugares
que nos pertenecieron.
Te besé, te besé,
te besé cada día
después de la primera vez.
Ese día te invoqué,
ese día te anhelé,
ese día te quise con furia,
ese día te sentí
invadiendo cada pensamiento,
cada parte de mi cuerpo,
pero, ese día se fue,
asfixiando,
fragmentando mis sentimientos.

Comentarios
Publicar un comentario